“Es el año 2534 de los de la antigua Tierra.. Nos expandimos primero por el sistema solar, tímidamente, pero no tardamos en envalentonarnos y crecer por otros sistemas solares. Primero fue Alpha Centauri, a la que se llegó mediante sistemas rudimentarios de hibernación. Luego fueron otros... más de los que hoy en día conocemos. Era sin duda el inicio de una nueva etapa dorada para la Humanidad

Hasta que Ellos llegaron. Nadie sabe de donde vinieron, qué eran, ni por qué nos atacaron con tanta saña. La primera colonia en caer fue Hibórea Primus, un planeta fronterizo. Simplemente, un infausto día que nadie recuerda desapareció todo contacto con aquel vibrante asentamiento de 500 almas, y pronto le siguieron otros. El pánico tardó en extenderse, las comunicaciones eran lentas y la Armada de la Federación tardó en reaccionar. En dos meses estaban ya en Sol, nuestro sistema solar. Allí se había reunido la mayor fuerza humana jamás congregada, juntando armadas de todas las naciones de la Tierra y las más importantes corporaciones; incluso había allí fragatas civiles preparadas para la guerra apresuradamente. Todo aquel frenético esfuerzo, en vano.

Fue el Desastre de Plutón: en 6 horas de intenso combate la flota humana quedó diezmada por las extrañas fuerzas alienígenas. Se dice que una nave de asalto consiguió abordar uno de los pecios enemigos y que lo que dentro vieron les arrebató la cordura. Todo parecía perdido: la Humanidad contemplaba, aterrorizada, como la fuerza enemiga dejaba atrás los cascos de la resistencia humana y se dirigía al núcleo del Sistema Solar. Sin embargo, ahora parecía claro que tenían un objetivo concreto: enviaron algunas naves a Marte donde sembraron el caos y la destrucción. De mientras, más de un millar de naves apuntaban a la Tierra…Y la destruyeron. Volatilizada. Donde antes había un vibrante y rico planeta, ahora hay un feo círculo de asteroides.

Y tal como llegaron, desaparecieron; está claro que aquello no fue una guerra de conquista ni sometimiento, simplemente llegaron, destruyeron y se esfumaron sin dar ninguna razón a la lógica. Colonias enteras se salvaron mientras otras eran arrasadas a conciencia. Y la destrucción de la Tierra, claro. ¿ A qué oscuros propósitos respondió todo esto? Eso, hijo mío, es lo que me quita el sueño todas las noches. Pensar que, de la misma forma que aparecieron y desaparecieron en un abrir y cerrar de ojos, vuelvan a hacerlo…”

 

En las siguientes páginas encontrarás la campaña de Corrosión de nuestro fantabuloso grupo. Esta campaña, de duración indefinida -hasta que me harte y mate a los jugador..digo, personajes- se juega usando el reglamento Silhouette ya que es sencillo y se adapta al tono realista de las partidas. Inspirado por el juego Redención y por la campaña de Pathfinder. Vamos a ver donde llevarán al Cerberus y su intrépida tripulación.